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Un policía retirado se disparó un tiro frente a una imagen de la Virgen en la Catedral de San Miguel

Fue el miércoles cerca de las 20, cuando los fieles se retiraban de misa y en la puerta había una feria de emprendedores.

El inesperado estruendo que generó el disparo, nada menos que en el interior de la Catedral de San Miguel, generó pánico el miércoles a última hora de la tarde frente a la plaza principal de ese distrito del Noroeste del Gran Buenos Aires.

Minutos más tarde, tras el alerta que un párroco envió a la central de emergencias comunal, policías comprobaron que un hombre de avanzada edad se había pegado un tiro en la cabeza frente a la estatuilla de la Virgen del principal templo de la zona.

Todo sucedía normalmente en torno a la iglesia, a una hora de intenso movimiento en el lugar, entre los fieles que van a misa o a confesarse en el final de la jornada y los emprendedores locales que venden sus productos en una feria que se arma en la entrada.

Un estruendo que se amplificó desde el interior de la iglesia causó sorpresa y en un primer momento, algunas personas se alejaron del lugar, sin entender lo que sucedía.

Además, en ese momento comenzaron a sonar las campanas de la iglesia, según relataron testigos al medio local Diario Efecto, algo que generó cierta confusión.

Un móvil de la policía científica, el miércoles 9 de marzo en la puerta de la Catedral de San Miguel (Foto Diario Efecto).Un móvil de la policía científica, el miércoles 9 de marzo en la puerta de la Catedral de San Miguel (Foto Diario Efecto).

“La gente se estaba retirando, y ya no quedaban muchas personas en el interior de la iglesia”, informaron en un local cercano al templo ante la consulta de Clarín. Además, aclararon que más allá de la sorpresa, “al momento del disparo, rápidamente se despejó el lugar” y no hubo mayores inconvenientes..

Sobre un charco de sangre

Transcurridos unos minutos, los pocos que quedaban en el templo y un grupo de emprendedores y curiosos que ingresaron en ese momento, se toparon con el cuerpo del hombre tirado en el piso de la iglesia sobre un charco de sangre, según detallaron testigos.

Según el parte oficial emitido más tarde por el caso, calificado como “suicidio”, a las 19.50 el Centro de Monitoreo Municipal recibió a través del sistema de denuncias por Whatsapp un alerta desde la iglesia ubicada en Belgrano, entre Sarmiento y Perón, pleno centro del Partido.

Luego del estruendo en el interior de la iglesia, hallaron el cuerpo del ex policía tirado sobre un charco de sangre y con un arma.Luego del estruendo en el interior de la iglesia, hallaron el cuerpo del ex policía tirado sobre un charco de sangre y con un arma.

Ante el llamado de un párroco que a esa hora estaba confesando fieles, dos móviles fueron enviados al lugar y en cuanto llegaron, los agentes hablaron con un párroco, quien les relató que luego del estruendo, comprobaron que un hombre de avanzada edad yacía frente a la imagen de la Virgen María, y que tenía un arma y un disparo en la cabeza.

Minutos más tarde, personal del SAME constató la muerte del hombre, que pudo ser identificado: aunque el nombre no se difundió, informaron que se trataba de un policía retirado, de 76 años.

Según el parte oficial, los médicos “constataron que se habría suicidado con un arma de fuego” y tras identificar al fallecido se contactaron con una hija, que estuvo en el lugar.

A la hora del disparo, en la entrada a la catedral había una feria de emprendedores y mucho movimiento.A la hora del disparo, en la entrada a la catedral había una feria de emprendedores y mucho movimiento.

Por otro lado, trascendió que el párroco y un monaguillo que lo acompañaba en ese momento en la Catedral, fueron trasladados a la comisaría para prestar declaración.

En la calle, la preocupación y la sorpresa se extendió hasta bien entrada la noche. Primero, durante un par de horas, el movimiento en el interior de la iglesia, con la policía científica y el SAME, llamaban la atención. Pero más tarde, sorprendían las puertas cerradas del templo, algo que no es habitual.

Ante ese panorama, no eran pocos los que preguntaban qué había pasado y tampoco los que se sorprendían al recibir los detalles de lo sucedido.

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