Connect with us

Hi, what are you looking for?

Aire Libre Acebal

Economia

Por la nueva restricción al cepo cambiario, crecen las consultas para abrir cuentas en el exterior

El Banco Central obliga a los inversores a depositar los dólares obtenidos mediante “contado con liquidación” en una cuenta bancaria propia.

La última vuelta de tuerca al cepo cambiario, vigente desde el viernes de la semana pasada, desató una oleada de consultas de inversores a sus operadores bursátiles, en varias direcciones. Se requería información precisa sobre qué pasaba y qué podía pasar con los dólares de los inversores que están en las cuentas -locales o en el extranjeros- de las Alycs (agentes de Bolsa) y a qué tipo de operaciones podían aplicarse. También empezaron a preguntar por apertura de cuentas en el exterior, especialmente en bancos comerciales de Estados Unidos.

Todo se desencadenó por el contenido de la escueta circular A 7340 del Banco Central, que ordena lo siguiente: después de hacer operaciones con títulos valores que culminen con dólares en la cuenta del inversor, éstos “deberán abonarse por alguno de los siguientes mecanismos: a) mediante transferencia de fondos desde y hacia cuentas a la vista a nombre del cliente en entidades financieras locales, y b) contra cable sobre cuentas bancarias a nombre del cliente en una entidad del exterior que no esté constituida en países o territorios donde no se aplican, o no se aplican suficientemente, las Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional”.

La circular agrega que “En ningún caso, se permite la liquidación de estas operaciones mediante el pago en billetes en moneda extranjera, o mediante su depósito en cuentas custodia o en cuentas de terceros.”

En otras palabras, si alguien compra, por ejemplo, Dólar MEP, dichos dólares deben ir a su caja de ahorro en dólares en un banco local ni bien se concreta la operación. Para el caso de la compra de dólares “contado con liquidación”, los dólares deben ir a una cuenta bancaria -a nombre de este inversor- en un banco extranjero.

Esto fue lo que desató en las últimas horas una ola de consultas, ya que muchos inversores locales operaban manteniendo los fondos en la cuenta de la ALyC, tanto local como en el exterior. Ahora la ALyC no les cursará operaciones de “contado con liquidación” hasta que el cliente abra su propia cuenta en un banco en el extranjero.

El tema es que no es fácil -casi imposible- una apertura en un banco en, por ejemplo, Estados Unidos, si no se es residente. Más allá de la documentación requerida, las entidades financieras de ese país están filtrando los pedidos, sobre todo para no tener problemas con los organismos de prevención de lavado de dinero.

Según pudo saber este diario, muchos bancos tomaron la decisión incluso de cerrarles las cuentas ya abiertas a los clientes argentinos porque se sentían “incómodos” con el hecho de ver tantos movimientos desde la cuenta del broker a la del cliente y viceversa. Y mucho menos querían ver movimientos desde la cuenta del cliente a un tercero. “Solo movimientos entre cuentas del mismo titular” admite ahora la mayoría de los bancos de EE.UU.

En otros países, como Uruguay o Paraguay -mercado que empieza a tallar con fuerza por atraer el ahorro de los argentinos- también están más restrictivos. Algunos ya no aceptan que la documentación requerida sea entregada por correo electrónico y, lógicamente, por las restricciones para salir del país la posibilidad de hacer un trámite presencial también se hace mucho más difícil. De todas maneras, la cuenta de Paraguay no serviría como receptor de los fondos que provengan de la ALyC, porque éstas trabajan casi exclusivamente con cuentas en Estados Unidos. Además, en Paraguay están muy restrictivos a abrirles las cuentas a no residentes.

Las cuentas en bancos de Estados Unidos son típicas cajas de ahorro aunque con una salvedad. En el caso de lograr abrirla, exigen un saldo permanente que va de los 2.000 a los 25.000 dólares, según el banco. Es decir, son dólares que sí o sí deben estar depositados en la caja de ahorro en cuestión. Una suerte de encaje permanente para poder mantener la cuenta operativa.

En cuanto a las comisiones, suelen cobrar una suma fija por cada movimiento, independientemente del monto de la operación. No suelen tener costos de mantenimiento.

Distinto es el caso de Uruguay -un mercado financiero que supo tener decenas de miles de cuentas de argentinos hasta la crisis de 2002- donde se cobra un monto fijo de mantenimiento mensual y un fee por operación que es parte fija y parte un porcentaje del monto operado. Esto la hace mucho más cara de mantener.

Noticias relacionadas

Aire Libre Acebal